“El dulce canto del alma”
- 29 jun 2020
- 2 Min. de lectura
Psa 63:1 Salmo de David, cuando estaba en el desierto de Judá. Oh Dios, tú eres mi Dios; te buscaré con afán. Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela cual tierra seca y árida donde no hay agua.
Psa 63:2 Así te contemplaba en el santuario, para ver tu poder y tu gloria.
Este salmo fue escrito por David mientras sufría la persecución por parte se su hijo Absalón. Algo que llama la atención de este pasaje es ver como David expresa su necesidad por buscar la presencia de Dios en medio de esa prueba, en medio del desierto. De hecho, cuando vemos la vida del Rey David de cerca podemos darnos cuenta que el sufrió muchas pruebas de índole familiar. Hagamos una pequeña lista de estas pruebas: fue perseguido y casi asesinado por su suegro Saúl, fue traicionado por sus hijos Absalón y Amnón, fue menospreciado por sus hermanos, olvidado por su padre, humillado por su esposa Mical y tuvo que soportar la muerte de un hijo a causa de su pecado con Betsabé.

Y a pesar de todas estas pruebas, el Corazón de David no se amargó. Constantemente vemos como escribe en sus salmos y le ordena a su alma que busque a Dios, que espere en Dios y que se goce porque Dios le mostrará su favor.
Es impresionante lo que pasa cuando buscamos a Dios con todo nuestro corazón, con toda nuestra alma.
Este día quiero invitarte a que seamos como el dulce cantor de Israel y elevemos, ese dulce canto del alma.
Este es el tema que estaremos viendo ahora a las 6:30 en transmisión por Facebook live.
Dios les bendiga.
Pastor Rodrigo Palacios
Iglesia de Cristo Horem
Ministerios Ebenezer El Salvador



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